

Escrito por Felix Iturbide
En pocas carreras he pasado por sentimientos tan diferentes como en este Gran Premio de Corea de Formula 1 , el cual será recordado por multitud de motivos y más según quede la clasificación final del campeonato. Muchas cosas pasaron entre las banderas rojas iniciales tras un par de vueltas tras el safety car, al ondear de la bandera rossa de Ferrari al final de la carrera en honor al ganador, Fernando Alonso, el rey que llegó de las tinieblas.
Asi que tras no poder colgar la columna ayer mismo, como es habitual, hoy, aunque esté algo mas frio, voy a analizar la carrera en base a esos sentimientos empezando por…
Enfado, bueno, decir enfado es quedarse corto tras la vergüenza ajena de ver como Bernie y la FIA nos “timaban” de nuevo. El octogenario por hacer correr a la supuesta élite del automovilismo en esa “cosa” que me recordaba más al paisaje de las afueras de nuestras ciudades, que tras las crisis están llenas de urbanizaciones y edificios a medio construir que a lo que se supone que debe ser un circuito digno de la F1. En el caso de la FIA por mirar hacia otro lado cuando tantas veces se les ha llenado la boca en la ultima década hablando sobre su papel en la seguridad. De sus comisarios, ¡¡ Qué decir !! Charlie Whiting es un cáncer que no se extrajo a tiempo y ya tiene tintes de metástasis. Ojo, que de aquí no quito a los equipos, que al fin y al cabo son los que acaban aceptando las condiciones de FIA y FOM con tal de pasar por caja a final de mes. Tienen lo que se merecen.
Tristeza pensando en todos aquellos pilotos del pasado que corrieron en condiciones infinitamente peores sin pensárselo y lo lamentable que resulta oir a sus sucesores, llorar como nenazas en cuanto la cosa se complica un poco. ¿Quieren seguridad? ¡¡ Qué se dediquen a jugar al parchis !! Cobran lo que cobran y se les tiene en un inmerecido pedestal porque son la élite, los pilotos de la Formula 1. Peligroso es pegártela cuando vas sobre seco y pierdes el control de tu coche a más de 200 km/h. ¿Pero en lluvia rodando infinitamente más despacio y en un Tilkodromo? ¡¡ Por favor !! ¿A quien quieren engañar? A mi no, desde luego.
También tuve este sentimiento al ver a Adrian Newey con las manos en la cabeza. No me voy a extender porque ya he dicho anteriormente que él y el equipo, no se merecen no ser campeones del mundo. La falta de experiencia o ineptitud de Horner y también en momentos puntuales de sus pilotos están tirando al trasto muchas y muchas horas de trabajo de ingenieros, mecánicos y demás personal. Que el RBR06 no sea campeón del mundo puede ser una de esas paradojas de las que podríamos escribir páginas y páginas.
Incredulidad. Escuchar los comentarios de los pilotos mientras rodaban tras el safety car era patético. Tanto hablan de la seguridad y en lugar de decir la verdad, ahí cada uno barría hacia donde le interesaba, incluido a Lewis Hamilton. Estoy un poco perplejo de tanta alabanza hacia Lewis por lo de ayer. Ojo, que para mi ya sabéis que es un pilotazo, pero las cosas como son, el sabía perfectamente que sus comentarios se escuchaban por todos y le encanta lucirse de cara a la galería. Además, evidentemente le interesaba que la carrera se disputase. En condiciones de seco era decir adiós al campeonato definitivamente, y en cambio rodando bajo esas condiciones, una carambola (que luego se dio) podía devolverle algo de esperanza. Vamos a ver… cuando Lewis dijo por radio lo de ” ¡¡ Pero si esto está para intermedios !!” ¿¿Porqué no los puso entonces?? y además acto seguido, en cuanto se reanudó la carrera, Nico Rosberg le hizo un adelantamiento de libro. Y tras las paradas en boxes, Fernando le hizo lo mismo, tras una “pasadita de frenada” de Lewis. De los pilotos de Red Bull yo creo que no hace falta ni hablar. Ellos especialmente no se merecen ni una linea más.
Alivio, tras ver que, aunque nos robaron media carrera, al menos disfrutamos de la otra media donde las manos de cada uno ponía las cosas en su sitio. Este alivio hizo que olvidara el enojo inicial el cual me hizo plantearme no escribir una columna y poner simplemente la foto de una bandera roja dedicada a esta carrera.
Preocupación, al ver a Adrian Sutil fuera de sus casillas con un Formula 1 en sus manos. A este chico se le ven cosas, pero también la falta de algunas, para mi propias de haberse saltado el escalón de aprendizaje y subirse en un F1 directamente tras la F3. Yo me pregunto, ¿Las banderas negras han dejado de existir en la Formula 1? Tras lo de Schumacher en Hungaroring y lo de Sutil ayer me hace pensar que se han reciclado para que algún corsario inglés la utilice a modo de Jolly Rogers.
Finalmente, alegría al ver que Fernando y Ferrari se llevaban una victoria merecida. No hay ningún piloto como Fernando cuando llegamos a los momentos finales de la temporada. Y también me alegro por Ferrari y su muro, al que le hemos dado muchos “palos” en su momento, también merecidos, pero las cosas como son, y ahora toca reconocer que están haciendo un último tercio de Mundial impecable… hasta ahora. No olvidemos que aun quedan 2 carreras. Las manos de Fernando y el acierto del muro al advertir al piloto español que cuidase los neumáticos en determinadas curvas fueron vitales para mantener la presión sobre Vettel hasta que su motor dijo “basta” y para que Lewis no tuviera opción de acercarse en el tramo final.
Ahora Fernando Alonso depende de sí mismo para lograr el objetivo final, el tercer as en su casco. Estoy convencido que él no fallará. Un problema mecánico o que otro piloto se lo lleve por delante son los factores que le pueden arrebatar su tercer título. Del resto ya se encargará el muro y los pilotos de Red Bull Racing.
El Lince del Paddock

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